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Superalimentos

       

Definición e introducción a los superalimentos, clases, propiedades y beneficios

Superalimentos

SUPERALIMENTOS 

En los últimos tiempos estamos viviendo el continuo descubrimiento de alimentos que, aun siendo antiquísimos, para nosotros son completamente novedosos, bien porque su uso y cultivo no es común en nuestra zona, bien porque los asociábamos con productos consumidos en situaciones de pobreza económica o bien porque desconocíamos sus posibilidades nutricionales.

 

Productos como la Maca, Quinoa, Chía, Espelta o incluso la denostada  Algarroba, entre otros muchos, se han puesto de moda por su potencial y propiedades.  En estos días los tenemos presentes en múltiples lanzamientos de nuevos productos alimenticios que los incluyen en su composición publicitando insistentemente los grandes beneficios que estos producen en nuestra salud.

 

A estos alimentos se les ha bautizado con el sobrenombre de “Superalimentos”, y aunque muchos de ellos gracias a su composición, y las propiedades unidas a los elementos que las componen,  pueden convertirse en alimentos completos que ayuden a cubrir las necesidades de nuestro organismo, aportando grandes beneficios a nuestra salud, no son en ningún caso la panacea que a través del marketing nos hacen llegar. Lo cierto es que no se puede aseverar que ninguno de estos productos por si solo ayude a curar o prevenir ninguna enfermedad, no existen “Superalimentos” con “Superpoderes”,  lo que si podemos afirmar es que muchos de ellos tienen un alto contenido en nutrientes que pueden ser beneficiosos para nuestra salud, lógicamente siempre que los consumamos dentro de una dieta saludable y variada, que incluya todo tipo de alimentos, sobre todo un gran consumo de frutas y verduras. Sin embargo por lógica, si en nuestro cuerpo no tenemos falta de los nutrientes y minerales que pueden aportarnos no nos beneficiarán más que otros alimentos. Por lo tanto serán muy útiles en determinados casos, por ejemplo el Kale es fuente de antioxidantes, vitaminas C y E, además de calcio, por lo que puede ser una alternativa para quien no consuma lácteos.

 

Pero ¿Cuál es su origen?, como decíamos “superalimento” es aquel alimento al que se le supone un aporte nutricional por encima de lo común, muchos de ellos son comunes en nuestra dieta, como las lentejas, etc., sin embargo hay muchos con los que no estamos familiarizados y quizá por esto nos provoquen un mayor atractivo, en general alimentos exóticos para nosotros, que en su mayor parte están incluídos en la dieta diaria o forman parte de la medicina tradicional en otras partes del mundo, alimentos que se utilizan desde hace miles de años, proporcionando nutrición y salud a los pueblos que los consumen. El conocimiento global a extendido sus propiedades y ha hecho que ahora se acerquen a nosotros, donde el tiempo hará que pierdan su exotismo y se valoren por sus verdaderos beneficios.

“Superalimentos” existen en todos los continentes, en nuestra proximidad por ejemplo tenemos el ajo o el aceite de oliva. De origen americano tenemos muchos ejemplos, la maca, el maqui, la rosa mosqueta, el aguacate o el acai son algunos. De Asia nos ha llegado el brócoli, el coco, la cúrcuma, la garcinia cambogia o el goji por ejemplo. De Africa es de mencionar el Baobab, el harpagofito o el teff.

 

No existe definición legal, médica o científica de los “Superalimentos”, ni legislación específica que los regule, por lo que no se ha determinado que debe tener un alimento para ser considerado como tal, esto hace que marcas y publicitarios usen el término a su antojo.  Hasta ahora solo existía la prohibición de usar la palabra “Super”  o hacer mención a efectos beneficiosos de la salud en  las etiquetas y embalajes de alimentos a menos que dichos beneficios estén respaldados por estudios científicos concluyentes y amparados por la ley. Sin embargo se ha aprobado en la Unión Europea el reglamento sobre Nuevos Alimentos, que puede afectar a algunos de los “Superalimentos” que pueden considerarse de nuevo consumo en algunos mercados.

 

Pero ¿Qué hay detrás de todo el ruido creado por marcas y publicitarios?, como ya comentábamos están aumentando de manera espectacular el lanzamiento de productos que los incluyen en sus composiciones. Unos consumidores se apuntan a la corriente actual de consumo sano, comprando las bondades que nos venden fabricantes y medios, mientras que otra mucha gente piensa que son una simple moda pasajera creada por el marketing.

Sin embargo cada vez son más los productos con base científica o no que pasan a formar parte de la lista de “Superalimentos” aceptada por sus seguidores convencidos, entre los años 2011 al 2015 el número de productos lanzados bajo el paraguas del término se incrementó en un 202% y desde entonces continúa la misma tendencia.

En la actualidad un tercio de la población Europea está dispuesta a cambiar su estilo de vida para que sea más sano, salud y bienestar  son los principales motivos aludidos por los consumidores para incluir los “superalimentos” y sus propiedades saludables en la dieta y acercarse a ese anhelado nuevo estilo de vida. Habría que añadir otros motivos importantes para su consumo, el interés por nuevos sabores con tradición, su procedencia en muchos casos de otras culturas y su uso tradicional en cuestiones relacionadas con la salud.

 

En cuanto a la tendencia en la aparición de nuevos productos que incorporan “superalimentos” en su formulación, los que añaden bayas y frutas son los ganadores, al menos el 25% de los lanzamientos los incluyen convirtiéndose en los más populares, les siguen los que utilizan frutos secos con un 20% y vegetales con un 14%. Por otra parte está creciendo de forma importante la incorporación de especias, legumbres, cereales antiguos y semillas.  Productos como la cúrcuma y cereales antiguos como chía, kamut, teff, emmer o quinoa se están convirtiendo en una alternativa que ofrecen además de nutrientes nuevos sabores y texturas. Cabe destacar la incorporación con mucha fuerza a esta categoría las legumbres, conocidas por su gran aporte proteico y de fibra, como guisantes, lentejas y garbanzos. Por último hay que mencionar el crecimiento en el uso de las algas, como la espirulina, la chlorella, el agar agar o el wakame.

 

Al margen de especulaciones, lo cierto es que en general el consumo de “superalimentos” nos aporta beneficios, más aún ante la pérdida de calidad nutricional en los alimentos que actualmente consumimos, por lo que una ayuda para conseguir los nutrientes esenciales para una salud óptima se debe tener en cuenta y es una buena alternativa introducirlos de forma equilibrada en nuestra dieta, sirvan algunos ejemplos, La chía o las semillas de cáñamo son ricas en ácidos grasos omega 3, beneficiosos para las células en general y el sistema nervioso en particular. Según muchos estudios podrían proteger el corazón y prevenir enfermedades neurológicas degenerativas.

Otros nos aportan minerales, el Kale es rico en calcio y el cacao rico en hierro y cobre. Muchos “superalimentos” contienen antioxidantes y antiinflamatorios,  la cúrcuma, el té matcha o las bayas de goji son ricos en polifenoles, flavonoides y antioxidantes, beneficiosos para el sistema cardiovascular y contra los radicales libres, previniendo la degenaración de nuestras células.

 

Las propiedades de los “superalimentos” están en muchas ocasiones avaladas por estudios científicos, La Clínica Mayo elaboró una de las pocas listas de atributos existentes, exigible a un alimento para considerarlo como “superalimento”.

 

-          Fuente excelente de fibras, vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos.

-          Alto contenido en fitonutrientes y fitoquímicos.

-          Alto contenido en antioxidantes como las vitaminas A,E o el betacaroteno.

-          Bajo contenido calórico.

-          Contienen nutrientes conocidos que aumentan la longevidad y ayudan a prevenir enfermedades comunes y peligrosas.

-          Ofrecen beneficios para la salud, respaldados por estudios científicos.

 

 Por lo que una definición de “superalimento” podría ser:

 

“Alimento completo, altamente nutritivo cuya riqueza en nutrientes los convierte en muy beneficiosos para la salud y el bienestar general, ayudando en determinadas condiciones a prevenir enfermedades”.

 

Sin embargo debemos tener claras dos cosas,

Los “Superalimentos” no arreglan una mala alimentación,  es un error grave creer que consumiendo estos productos podemos olvidarnos de mantener una alimentación equilibrada y variada, ningún alimento aporta todos los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo.

Los “Superalimentos” no convierten productos industriales en saludables, no por añadir uno de estos “superalimentos” a una barrita energética llena de azúcar o incluir unos cuantos granos de quinoa a un preparado de arroz estos se convierten en alimentos saludables.

 

Dado que no existe una definición oficial de “superalimento” avalada por ningún organismo de ningún tipo, tampoco existe una clasificación o al menos criterios estándar para agruparlos, pero ciñéndonos a sus características y los usos más utilizados en la literatura existente al respecto podemos definir los siguientes tipos según su procedencia

-          Frutas y Bayas, por ejemplo goji, acai, camu camu, arándanos.

Una de las propiedades más importante de las bayas es su poder antioxidante, que ayuda a mantener a raya los radicales libres y a combatir la inflamación, en general  son conocidas como algunas de las mejores fuentes alimenticias de compuestos bioactivos, como antocianinas, flavonoles, ácido elágico y resveratrol. Pueden ayudar a un menor estrés oxidativo neurodegenerativo, o contra inflamación, diabetes y degeneración macular, además de mejorar la función cardiovascular.

 

-          Plantas y hierbas (alimentos verdes), por ejemplo hierba de trigo, alfalfa, aloe vera.

Son alimentos de fácil digestión, son muy nutritivos con gran concentración de nutrientes que ayudan a mejorar la salud digestiva siendo ricos en vitaminas y minerales, además de altas concentraciones de clorofila, un antioxidante con una estructura molecular muy parecida a la sangre que contribuye a la regeneración celular y el fortalecimiento del sistema inmunológico.

 

-          Semillas, por ejemplo cáñamo, lino, chía.

Las semillas destacan por su contenido en fibra que contribuye a la salud intestinal y a prevenir enfermedades crónicas, también es destacable su contenido en grasas saludables y en minerales.

Las semillas de cáñamo, de lino y de chía son ricas en ácidos grasos esenciales omega-3. Las semillas de lino y las de chía son especialmente ricas en fibra soluble y las de cáñamo son una de las mejores fuentes de proteína vegetal, ya que contienen todos los aminoácidos esenciales además de ser una Buena fuente de magnesio y hierro.

 

-          Nueces y Frutos secos.

Ato contenido en grasas insaturadas, ácidos grasos oleico y linoleico, ayudan a disminuir los niveles de colesterol, pues se solubilizan en ellos. Además aportan altas dosis de energía , nos aportan fibra, poca grasa saturada y mucha insaturada, proteína vegetal y sustancias bioactivas (flavonoides).

 

-          Hongos, por ejemplo reishi, chaga, kombucha.

Tienen alto contenido proteíco y son ricos en minerales como hierro, calcio, fósforo, potasio y vitaminas del complejo B y C. Son bajos en calorías, carbohidratos y grasas. Algunas especies tienen propiedades medicinales, con excelente capacidad de estimular el sistema inmunitario

 

-          Algas (alimentos del mar), por ejemplo chlorella, espirulina, cochayuyo.

Son unas de las plantas más densas nutricionalmente enriquecidas por todos los nutrientes que encuentran en el mar. Ricas en yodo, proteínas, calcio y antioxidantes. Su mejor propiedad es la de regular y purificar el sistema sanguíneo, ya que alcalinizan la sangre y ayudan a eliminar compuestos tóxicos.

 

-          Raíces, tubérculos y bulbos  por ejemplo maca, bardana, ñame.

Contienen numerosos nutrientes que promueven la buena salud. Son libres de grasa y colesterol, excelente fuente de fibra dietética, ricos en vitamina C, vitaminas B, antioxidantes y minerales como el potasio, el hierro y el magnesio.  Pueden ayudar a prevenir la hipertensión, la anemia o el daño de los radicales libres. Están considerados como uno de los alimentos con mayor contenido de betacaroteno. Esta forma de vitamina A juega un papel clave en la salud del corazón.

 

Por otra parte hay que diferenciar entre “superalimentos” y “alimentos funcionales”,  los primeros son alimentos que pueden aportar grandes beneficios debido a su propia composición sin añadidos extras. Los alimentos funcionales o AF, son alimentos modificados, potenciados, a los que  se les añaden componentes activos como la fibra, ácidos grasos, aminoácidos o vitaminas para conseguir efectos beneficiosos. Por ejemplo yogures con probióticos o leche con extra de calcio.

 

Al no existir una definición oficial de “superalimento” no existen listas oficiales de los mismos, sin embargo vamos a intentar recopilar y agrupar los más reconocidos. Entre ellos figuran muchos que nos son totalmente familiares y que utilizamos habitualmente como el ajo, el aceite de oliva, la alcachofa o el apio. Otros estamos empezando a conocerlos y a convivir a diario con ellos a través del lanzamiento continuo de nuevos productos y su publicidad como la chía, la quinoa, el acai o la chlorella. Por último encontramos muchos de estos “superalimentos” que comienzan tímidamente a ser utilizados y conocidos, como la ashwagandha, la astaxantina, el aguaymanto o el freekeh.  En sucesivas publicaciones iremos profundizando en las propiedades y beneficios que cada uno de ellos puede aportarnos.

 

LISTA DE SUPERALIMENTOS

 

 

FRUTAS Y BAYAS

PLANTAS Y HIERBAS

SEMILLAS

 

Acai, Açai, Açai Berry

Azúcar de Abedul

Aceite de Onagra

 

Aceite de Oliva

Achicoria espinosa

Alpiste

 

Acerola

Alcachofa

Amaranto

 

Aguacate

Alfalfa

Arroz integral

 

Aceite de Aguacate

Aloe Vera (Sábila)

Avena

 

Aguaymanto

Apio

Azuki

 

Algarroba

Azafrán

Pipas de Calabaza

 

Arándanos

Bimi

Cáñamo

 

Aronia

Brócoli

Chía

 

Azucar de Arenga

Canela

Emmer

 

Azucar de Palmyra

Cilantro

Espelta

 

Baobab (Adansonia)

Cola de caballo

Freekeh

 

Cacao

Coles

Garbanzos

 

Chocolate negro

Coliflor

Guarana

 

Calabaza

Epazote

Guisante proteina

 

Camu Camu

Equinácea

kamut

 

Caqui

Espinaca

Lentejas

 

Cerezas

Ginkgo Biloba

Lino (Linaza)

 

Coco

Hinojo

Maíz Morado

 

Azúcar de Coco

Kale

Mesquite

 

Leche de Coco

Kuzu

Psyllium

 

Aceite de Coco

Lavanda

Quinoa

 

Durian

Moringa

Sésamo

 

Fruta del dragón

Rosa Mosqueta

teff

 

Frutos rojos

Ruibarbo

Trigo sarraceno

 

Garcinia Cambogia

Salvia

 

Goji

shungiko

ALGAS

 

Granada

Stevia

Agar Agar

 

Graviola

Té Matcha

Arame

 

Kéfir de Agua

Té Verde

Chlorella

 

Lichi

Tepezcohuite

Cochayuyo

 

Limón

Hierba de Trigo

Dulse

 

Lúcuma

kelp

 

Mangostán

RAÍCES, TUBÉRCULOS Y BULBOS

Klamath

 

Manzana

Ajo

Kombu

 

Maqui Berry

Ajo negro

Spirulina

 

Noni

Ashwagandha

Wakame

 

Piña

Bardana

 

Plátano

Cebolla

PROCEDENCIA ANIMAL

 

Rambután

Chufas

Aceite de Krill

 

Sauco negro

Cúrcuma

Astaxantina

 

Tomate

Ginseng

Ghee mantequilla

 

Uva

Harpagófito

Jalea Real

 

Vinagre de Manzana

Jenjibre

Própolis  (Propóleo)

Jícama

Whey protein

 

HONGOS

Maca

 

Chaga

Ñame

 

Kombucha

Rábano negro

 

Levadura tradicional

Tocosh

 

Reishi (Ganoderma Lucidum)

Wasabi

 

Té Kombucha

Zanahoria, Zanahorias violetas

 

¿Por qué debemos consumir “superalimentos”? Todos los alimentos tienen cualidades nutricionales, pero la mayoría de los productos que hoy puedes encontrar en el mercado han perdido calidad nutricional y pueden ser insuficientes para cubrir las necesidades nutricionales esenciales.  Nuestra dieta actual, compuesta en gran parte de alimentos industriales y refinados, ha perdido nutrientes, vitaminas y minerales.

Los “Superalimentos” son el  perfecto complemento alimenticio que requiere toda dieta  equilibrada, ricos en fitonutrientes , fitoquímicos, enzimas, antioxidantes, vitaminas A y E, betacaroteno, minerales, etc. pueden ayudar a disminuir el riesgo de enfermedades por su potencial terapeútico por lo que han sido usados desde hace miles de años como medicina natural y aún hoy se extraen elementos de su composición para elaborar los productos farmaceúticos. Por estos motivos, consumir “superalimentos” es una tendencia en alza, dada la importancia de alimentarse bien y el potencial de los “superalimentos”  para repercutir en la salud.

Consumir “Superalimentos” puede ser un hábito que cambiará tu vida, la mejor prevención ante las enfermedades es una buena alimentación, estos con una dieta variada y equilibrada te ayudarán a vivir más y mejor.

Pero hay que tener en cuenta que como con todo los excesos no son buenos, el consumo excesivo de algunos “superalimentos”  puede no ser aconsejable. Es recomendable consumirlos incluidos en una dieta equilibrada y combinarlos con la actividad física. Siempre hay que documentarse bien y consultar a un nutricionista, que nos indicará la forma, plazos y cantidades adecuadas que deberíamos consumir, sobre todo si es la primera vez. 

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD

La información aquí publicada únicamente tiene propósitos divulgativos y en ningún caso sustituye consejo, diagnóstico o tratamiento realizado por un médico especializado. No se recomienda aplicar lo contenido aquí sin consultarlo previamente con un médico.  El contenido es meramente informativo y no plantea las diferentes circunstancias que rodean a una persona específica.

Publicado el 5/10/2018 en Superalimentos

       

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